miércoles, 5 de octubre de 2011

Lo prometido es deuda: aporte azúcar.

Buenas
Pues para ser sincero, le di por muerto. De todas las ramas que esquejé, no salió ni uno, y eso que nunca les faltó agua. Luego, un amigo me regaló unos siete esquejes de ficus y, viendo que no brotaba, se los injerté. Se murieron todos los esquejes (y eso que tenían raíces largas) y planté por ahí tres que me sobraron. Pues sólo me vivió uno. ¿Qué hago yo con los ficus?
Bueno, pues a éste, a pesar de estar desde julio sin dar señales (tres meses) lo seguía regando. Y cuando he empezado a rociar los árboles con agua azucarada, lo que me quedaba de la disolución que no quería coger el aspersor, lo usaba para regarlo. Pues cual fue mi sorpresa cuando me encontré esto. 
 Foto de este fin de semana. Se ve cómo los esquejes injertados se secaron.
 Primer brote que vi. Un poco bajo, pero al menos estaba vivo.
 Pero mira, otro a la altura del ápice, aunque en el interior de la curva.
El de la base.
No sé si habrá sido el azúcar, los calores anormales de septiembre o qué, pero este ficus ha resucitado. Y cierta culpa creo que es de la famosa azúcar. Ya os lo mostraré más adelante.
Un saludo

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